Las piscinas del Parque Metropolitano, Antilen y Tupahue son un verdadero clásico  de los calurosos veranos santiaguinos.

La piscina Tupahue fue inaugurada en 1966 y ocupa una extensión de 4 mil metros cuadrados en la ladera nor-poniente del cerro San Cristóbal. Llama la atención del visitante un mural de piedra diseñado y construido por los muralistas María Martner (chilena) y Juan O`Gorman (mexicano). En la obra con motivos chilenos y mexicanos se emplearon piedras de colores del mismo cerro. La piscina de 82 metros de largo por 25 de ancho, se destaca por su diseño irregular, su gran vegetación y entorno, una cascada artificial y una gran vista de la ciudad.

Para acceder a esta piscina, es posible hacerlo desde el Teleférico San Cristóbal (estación Tupahue), o en Minibús desde el acceso de Pio Nono.

Sus horarios de atención son de 10:00 Hrs. a 19:00 Hrs. De Martes a Domingo, ya que el Lunes se realiza mantención. Para acceder a esta piscina, es posible hacerlo en Minibús desde el acceso de Pio Nono, o en vehículo particular desde el acceso de Pedro de Valdivia Norte.

Los valores de la piscina Tupahue son de $5.000 adultos y $3.500 niños (de 3 a 13 años).

La Piscina Antilen fue inagurada en 1976. Está ubicada en la cumbre del cerro Chacarillas a 800 metros sobre el nivel del mar, lo que permite al visitante tener una vista panorámica de 360º de la ciudad. En su construcción destacan grandes muros de piedra canteada, que producen largas superficies planas. La piscina de líneas irregulares mide 92 metros de largo por 25 metros y en sus terrazas de asoleamiento tiene la capacidad de atender a más de 1.500 personas simultáneamente.

Para acceder a esta piscina, es posible hacerlo en Minibús desde el acceso de Pio Nono, o en vehículo particular desde el acceso de Pedro de Valdivia Norte. Sus horarios de atención son de 10:00 Hrs. a 19:00 Hrs. Miércoles a Lunes, ya que el Martes se realiza mantención.

El valor de la entrada de la piscina Antilen es de $6.000 para los adultos y $3.500 para los niños (de 3 a 13 años).

Para subir hasta las 2 piscinas existen taxis colectivos dentro del Parque Metropolitano, por el acceso Pio Nono y tienen un valor de $600 para llegar a la piscina Tupahue y $700 para la piscina Antilen.

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  1. Charly Campos

    enero 17th, 2011 at 12:05 PM

    Asistimos a la piscina Antilen este domingo 16 de enero del 2011, y nos encontramos con una serie de “nuevas reglas” completamente arbitrarias y de pésimos resultados, al llegar nos encontramos con la puerta de Pedro de Valdivia cerrada y con carabineros que impedían el paso, sólo se puede ingresar por Pio Nono, esto crea una fila de 2 cuadras por esta súper transitada calle que demora 45 minutos aproximadamente el poder llegar hasta la boletería, luego nos informan que no se puede ingresar con el vehiculo y te obligan a tomar esos buses privados súper abarrotados de gente, que valen 500 pesos por persona, el detalle es que no hay parada ni nada parecido así que la fila se desborda y es imposible respetar los lugares de llegada, además solo te informan que debes comprar el ticket para el Bus en otra boletería cuando el bus llega y eso genera que todo el mundo salga a comprarlos literalmente corriendo, imagínense lo que ocurre.
    Luego de un viaje muy apretado (ahora se como se sienten las sardinas enlatadas) llegamos por fin a la bonetería de la piscina, allí vemos que el precio de la entrada aumentó considerablemente de $ 6.000.- a $ 7.500.-(adultos) y de $ 3.500.- a $ 4.000.- los niños, pagamos y por fin ingresamos, luego de pasar los controles y de llegar a la piscina vemos que hay muchísima gente, porque al parecer la otra piscina ( la Tupahue) está cerrada por reparaciones (buen momento para hacer reparaciones), con mucho esfuerzo logramos conseguir un metro cuadrado de pasto donde instalarnos, llegada la hora de almorzar nos dicen que ya no se puede comer allí, que debemos bajar hasta los sectores bajos (fuera de la piscina, en los sectores de pasto que se encuentran ni bien se sale de los camarines), otra vez todo el mundo tratando de conseguir un pedacito de pasto donde poder comer con la familia, era impresionante el desfile de gente con las bolsas del supermercado yendo y viniendo por esos caminitos de piedra angostos y mojados, en algunos sectores inundados y resbalosos, la pregunta lógica sería, por que no se puede comer en el sector de la piscina ? cual es la diferencia entre comer ahí o comer abajo ? si es por los desperdicios y la basura se arregla fácilmente con cestos, igual que los que se encuentran abajo.
    Otro detalle que resultó muy molesto es el constante acoso del personal de seguridad, un verdadero ejercito de personas vestidas de verde claro que a cada momento vienen a decirte que eso no se puede, que está prohibido, que ahora no es así, etc, etc, como si fuéramos niños de colegio que no saben comportarse.
    La verdad es que ha cambiado muchísimo desde la última vez que fuimos el año pasado, de hecho no volveremos a ir.

    [Reply]

    Equipo Pequerama Reply:

    Que lastima lo que cuentas Charly y gracias por compartirlo con todos aqui en Pequerama, esa es la idea, entre todos ir dandonos datos. Saludos!

    [Reply]

2 comentarios








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